Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

sábado, 27 de febrero de 2016

El cuerpo más allá de si mismo

El cuerpo como diseño social, como mapa discursivo y elocuente ha consolidado y establecido caminos predeterminados para controlar y dominar. En ese sentido, es posible afirmar que el cuerpo tiene una gran influencia en la conformación de relaciones sociales, principalmente, relaciones que dan cuenta de las posiciones que ocupamos en el sistema.
En este sentido, la relación que se establece con respecto a la alimentación, la medicina, la moda, entre otros construye posiciones de los cuerpos en el sistema, posiciones que están cargadas de multiplicidad de factores y que se relacionan de manera directa con el habitus de clase, el capital simbólico, económico y social.
Así, es posible afirmar que la relación con el cuerpo y la manera en que el mismo se relaciona es producto de esquemas diversos, vinculados con lo que constituye el capital para cada clase.
No es sólo la apariencia la que determina la posición que uno ocupa, sino que los gestos, los modos del cuerpo, el tono de voz, la manera de hablar, la hexis corporal, se constituyen como símbolos que remiten a una determinada posición de clase. Estos modos de hacer son modos de ser; es decir que no sólo están fuertemente “naturalizados” sino que constituyen nuestra “naturaleza” misma. En este sentido es que decimos que las desigualdades sociales se hacen carne y son incorporados. (Aréchaga, 2010, pág. 22)

De esta manera, el cuerpo debe ser entendido no solo en su visión biológica clásica, sin por el contrario con un elemento transformador de prácticas, como un lugar en el que se escriben las condiciones básicas de existencia; como un lugar en el que a partir de técnicas e instrumentos se socializa a los individuos, se controla. En últimas el cuerpo debe ser comprendido como una herramienta de dominación.
La dominación es ejercida dos veces, en ese sentido es objetiva y subjetiva, objetiva ya que se da de manera visible, prohíbe y se reconoce por la estructura,  y subjetiva porque se reproduce en las estructuras mentales, en ese sentido, es simbólica. Esto es demostrado con algo muy simple, en lo cual los espacios privados corresponden al terreno de lo femenino y lo público a lo masculino. (Bourdieu, 1991)
Así, Bourdieu plantea el concepto de habitus, el cual es la somatización de la estructura objetiva, en ese sentido, consolida en el terreno del pensamiento, de lo inconsciente formas de pensar y actuar, que sin duda alguna surgen de la relación agente- estructura social, es decir, de la configuración social.
Por consiguiente, es posible plantear como a partir del habitus se consolidan las diferencias y estructuras de clase en relación al cuerpo.  
Es como si un habitus corporal socializado, es decir, un principio de unificación preconsciente y encardinado en los pliegues invisibles que engarzan la cultura y la fisiología, organizase la presentación íntima de los individuos ante el mundo. (Moreno, 2004, pág. 8)
Ejemplo de esto es la estética hegemónica, a partir de la cual se determina la apariencia en relación con la clase – la pobreza se relaciona con la peligrosidad-; estos estereotipos, que se encuentran en el habitus, son reflejo de esquemas clasificadores y de un orden dominante.

“En este sentido si aprendimos a vincularnos de una manera con nuestro propio cuerpo atravesado por la condición de clase, no parece atrevido pensar que la toma de conciencia de nuestro propio cuerpo es la toma de conciencia de la condición de clase, y a la inversa, para que sea posible la toma de conciencia de clase será necesario la construcción de esquemas propios de pensamiento, y por ende de acción, para repensar el propio cuerpo.” (Aréchaga, 2010, pág. 24)

Referencias Bibliográficas

Aréchaga, A. (2010). El cuerpo y las desigualdades sociales: el espiral de la reproducción social . Revista Latinoamericana de Estudios sobre Cuerpos, Emociones y Sociedad N°2, 16-26.
Bourdieu, P. (1991). Investigadores de nuestro tiempo: Pierre Bourdieu . (P. Miquel, Entrevistador)
Eltit, D. (2005). Clases de cuerpo y cuerpos de clase . Aisthesis N° 38, 9-20.
Moreno, J. (2004). Cuerpo, Género y Clase en Pierre Bourdieu. En P. Bourdieu, Las Herramientas del sociólogo (págs. 13-184). Madrid: Fundamentos .


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