Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

domingo, 14 de febrero de 2016

Construcción de Género como categoría analítica

Repensar el género como categoría analítica para la comprensión del crisol social implica reconocer como la misma ha experimentado diferentes cambios, los cuales traen consigo transformaciones históricas trascendentales para la comprensión de la realidad social.
Así, repensar la categoría de género implica reconocer que los sistemas de género- sin importar el periodo histórico- se constituyen de manera binaria, que oponen la hembra al macho, lo femenino a lo masculino, y que por lo general, estas construidos de manera jerárquica. (Conway, J, Bourque, S y Scott, J, 1987, pp. 6).
En este sentido, la discusión sobre el género implica identificar como a lo largo de la historia la categoría se ha construido, cual ha sido su avance, debate y además como la misma se ha construido en las ciencias sociales.
El interés del género como categoría analítica surge a finales del siglo XX, sin embargo anteriormente las teorías construidas desde el siglo XVIII desarrollaban lógicas en relación a los roles hombre- mujer, o en relación a los sistemas sexuales. Sin embargo el termino género “forma parte de una tentativa de las feministas contemporáneas para reivindicar un territorio definidor específico, de insistir en la insuficiencia de los cuerpos teóricos existentes para explicar la persistente desigualdad entre mujeres y hombres” (Scott, 1996, pp. 292)
Asimismo, surge el debate a la ciencia desde el humanismo, el posestructuralismo, la teoría critica, entre otros; espacios desde los cuales el feminismo ha consolidado voces teóricas, aliados académicos y políticos. Entonces, resulta pertinente exponer como el rol de la mujer en la vida social no es un producto, por el contrario es resultado de diversas condiciones culturales, sociales, políticas y económicas que adquieren significado a través de la interacción social.
Así pues, en un inicio la construcción del genero se relacionaba con una base biológica en relación a la asignación de roles. Autores como Talcott Parsons relacionaban la racionalización con la definición de roles de género, y sus funciones en términos económicos y sexuales. Además, la visión parsoniana del género aceptaba sin cuestionamientos las caracterizaciones de conducta y sexualidad establecidas por las ciencias sociales de los años 30 y 40, considerando como desviaciones a aquellas conductas no binarias, y salidas de la relación macho, hembra, mujer hombre.
La visión de Parsons del género, que es un ejemplo de las visiones hegemónicas construidas a través de la historia demuestran como el género como categoría analítica era visto simplemente como “El conjunto de ideas, representaciones, prácticas y prescripciones sociales que una cultura desarrolla desde la diferencia anatómica entre los sexos, para simbolizar y construir socialmente lo que es “propio” de los hombres (lo masculino) y lo que es “propio” de las mujeres (lo femenino)” (Lamas, M. 1994, pp.84)
De igual modo, el género ha consolidado fronteras de clase, de etnia, políticas, económicas y sociales. Fronteras que se mueven, cambian y mutan; que no operan solo en la base material de la cultura, sino también en lo imaginado, lo simbólico. Fronteras que se transmiten sobre los diferentes usos del lenguaje y de símbolos, en últimas, que son transmitidas desde nuestros cerrados sistemas de pensamiento.
Ahora bien, aunque la compresión del género haya sido abordada desde las ciencias sociales, resulta pertinente reconocer como los  sistemas parentesco, relacione a partir de ámbitos domésticos, la relación del género con el mercado del trabajo y la división social del mismo, la subordinación de géneros, sus relaciones con el sistema de poder y la subjetividad de los actores en relación al sistema social son variables relevantes que permitirán avanzar en la construcción del género como categoría de análisis.
Así pues, el reto de repensar la academia en relación al género deja abiertas infinitas “posibilidades para pensar en las estrategias políticas feministas actuales y el (utópico) futuro, porque sugiere que el género debe redefinirse y reestructurarse en conjunción con una visión de igualdad política y social que comprende no sólo el sexo, sino también la clase y la raza” (Scott, 199, pp. 300).

Referencias Bibliográficas
·         Conway, J- Bourque, S y Scott, J (1987). El concepto de género, en learning about women: gender, politics and power.
·          Scott, J (1996). El género: una categoría útil para el análisis histórico en El género: la construcción cultural de la diferencia sexual. Pp. 265- 302- PUEG, México.

·         Barbieri, T (1993). Sobre la categoría de género: Una introducción teórica- metodológica. Debates de Sociología No 1. UNAM

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