Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

sábado, 5 de marzo de 2016

Cuerpo y Género

Repensar la relación cuerpo género implica de cierta manera reconocer como el género, se visualiza y construye en relación al cuerpo, en este sentido, comprender las transmutaciones que se generan en relación a ambos implica situarse en relaciones de resistencia y transformación.

En este sentido, comprender tal relación, implica identificar al género como una construcción histórica de regulaciones corporales, además de estar dispuesto a cambiar constantemente;  además que el sexo y lo anatómico no es algo natural e inmutable.

Así pues, las discusiones en relación al cuerpo y el género han logrado desnaturalizar las identidades estáticas y homogéneas, de la mano de la reformulación de hombre y mujer, entendidas como construcciones culturales. Incluso han logrado postular al género como una precondición para construir relaciones sociales, como algo que se hace y no es y que se caracteriza por su inestabilidad y fragilidad. (Vartabedian, 2008)

“Considerar al género como una forma de hacer, una actividad incesante performada, en parte, sin saberlo y sin la propia voluntad, no implica que sea una actividad automática o mecánica. Por el contrario, es una práctica de improvisación en un escenario constrictivo. Además, el género propio no se «hace» en soledad. Siempre-se está «haciendo» con o para otro, aunque el otro sea sólo imaginario.” (Butler, 2006, pág. 3)

De esta manera, es posible plantear que la relación del cuerpo con el género es fundamental para comprender como existen múltiples miradas, múltiples formas de apropiar y agenciar los cuerpos en relación a las identificaciones.
Los cuerpos se modifican, se transforman, se territorializan en relación al género y como espejo de él. (Vartabedian, 2008)

De igual modo, los cuerpos generan representaciones, producto de tensiones y contradicciones; estas a su vez gracias a la influencia de medios de comunicación, las instituciones y la academia logran consolidar imágenes y símbolos.
Estas imágenes se han instalado en el escenario social y posteriormente recreadas por los habitantes del mismo, es decir, aquellos cuya sexualidad en cuanto a realidad no representa ningún problema. (Correa Montoya, 2007)
Asimismo, la construcción del género en relación al cuerpo ha consolidado nuevas maneras de entender como la construcción del cuerpo no implica un proceso lineal, ordenado y previamente establecido, sino por el contrario, permite mostrar los diferentes matices, las diferentes expresiones. El cuerpo es un territorio, un lugar de relacionamiento e identificación. Un lugar de construcción.

‘’El lugar surge en relación a uno mismo con los otros, el territorio es un lugar de relaciones del nosotros, en el cual mi lugar permanece siendo negociado con los lugares de los otros y ese nosotros’’ (Correa Montoya, 2007, pág. 65)

Referencias Bibliográficas

Butler, J. (2006). En J. Butler, Deshacer el género (págs. 13-67). Barcelona : Paidós.
Correa Montoya, G. (2007). Segunda Parte . En G. Correa Montoya, Del rincón y la culpa al cuarto oscuro de las pasiones. Formas de habitar la ciudad desde las sexualidades por fuera del orden regular (págs. 40-70). Medellín : Universidad Nacional de Colombia.
Vartabedian, J. (2008). El cuerpo como espejo de las construcciones de género. Una aproximación a la transexualidad femenina . Universitat de Barcelona .



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